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sábado, 10 de noviembre de 2007

Arroz con bogavante

Comer bien en Madrid es fácil; hacerlo a 70 kilómetros de la capital contemplando un bello paisaje es algo mas difícil. Me estoy refiriendo a pasar una jornada en pleno campo, al mismo borde de un lago y disfrutar de la naturaleza.






Eso es lo que he hecho al viajar cerca de la capital y conocer El Picachuelo, un restaurante pasado El Berrueco en dirección a Cervera. Como plato de la casa, arroz con bogavante. ¡Oiga, exquisito!.




Una excelente recomendación. http://www.elpicachuelo.com/






Preguntar por José Domínguez, un buen maitre, y propietario. Sabe como cuidar al cliente. Ha querido educar a su gente que mima al cliente, cliente que muchas veces se convierte en amigo.

El día de la Almudena


Los Amigos de la Capa de Madrid han celebrado el Día de la Almudena acudiendo con otras asociaciones cívicas a la Plaza Mayor de la villa a honrar a la Patrona, Nuestra Señora de la Almudena.
El acto cívico religioso, en el que han participado numerosas entidades y asociaciones, como casas regionales, ordenes militares y religiosas, estuvo presidido por el cardenal Antonio María Rouco Varela. Antes de la homilía, el alcalde de Madrid, Ruiz Gallardon, renovó el voto medieval de la villa a la Virgen. En sus palabras, el sindico expreso la hermandad entre los hombres, el respeto de los españoles a la Corona y el encuentro de los madrileños con los emigrantes, un programa político social en el que cabemos todos.
Concluida la Santa Misa hubo una procesión cívico religiosa por las calles Mayor, Puerta del Sol, Arenal y Catedral, en la que participaron miles de personas vestidas con trajes regionales, ordenes religiosas, ordenes militares y fueron aplaudidas por miles y miles de madrileños que querían festejar así el Día de su Santa Patrona.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Viaje a los libros de viaje


¡Qué placer fue acudir ayer a un acto de la VII Semana de la Ciencia en Madrid!. He podido ver la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, "Marqués de Valdecilla", situada en la calle Noviciado 3, el antiguo noviciado del Colegio de Jesuitas de Madrid. En el Paraninfo de la Universidad Central, abierto ayer por primera vez al público, es un bello salón que se utiliza para grandes eventos académicos. Me he llevado una alegría como cronista oficial de la villa de Las Brozas, ya que allá en lo alto, grande entre los grandes, estaba "El Brocense".


La Biblioteca Histórica fue creada en 2001 y es una de las más importantes de España. Posteriormente la visita discurrió por lugares que son desconocidos par mi: el taller de escaneado de los libros históricos, convirtiéndo así en la Biblioteca Digital Dioscórides, así como el taller de restauración del fondo documental.


Después, una magnífica conferencia del catedrático de la Universidad Complutense, Mariano Cuesta, acompañado de la directora de la institución María Torres, intervino para hablar de los libros de viajes, pero especialmente de la colección Francisco Guerra, un médico y bibliófilo, de 92 años, que acaba de donar su especializada biblioteca a la Universidad Complutense. Esta con buen acierto, ha decidido exponer hasta el 5 de diciembre unos tesoros que ha ido adquiriendo a lo largo de su amplia vida por todos los países del mundo, que hoy rondan los 4.500 títulos.


Don Francisco Guerra, humanista del siglo XX, ha sido capaz de reunir tesoros como la joya bibliográfica "Corónica del sancto rey don Fernando tercero deste nombre, publicada en 1516 en Sevilla. En el apartado "Viajes alrededor del mundo"v se puede contemplar el único ejemplar conocido en España de la primera edición de 1598 de "The principall navigations", de Richard Hakluyt. Una exposición que para el amante de los viajes merece la pena ver y disfrutar. Muy recomendable.

Más información: www.ucm.es/BUCM/foa







lunes, 5 de noviembre de 2007

Un descubrimiento del 98


Ayer el viajero de la vida tuvo el gran privilegio de acudir a escuchar a un amigo a hablar de su padre Luis G. de Candamo habló con pasión y también con humor, de su desconocido padre para los muchos que estábamos allí. Se trata del escritor y crítico teatral Bernardo González de Candamo.


El Ateneo de Madrid le debe tanto como su propia existencia, no en balde supo hacer un sacrificio de su propia vida y de su familia y se quedó en el Madrid aislado durante los tres años de guerra civil para salvar la enorme biblioteca con que cuenta la institución, verdadera joya comparable con la Biblioteca Nacional.


Fue amigo de los grandes maestros como Rubén Darío, Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez, o el rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno. Esta fue la historia de ayer. Bernardo G. de Candamo se cruzó con Unamuno 97 cartas. Es el espitolario más extenso que don Miguel tiene con un amigo y aún e conservan.


Ayer disfruté de lo lindo oyendo hablar a Miguel de Unamuno Pérez, nieto del escritor, pero sobre todo degusté el dsicurso de mi amigo Luis G. de Candamo, y del autor de la obra que se presentaba, Jesús Blázquez.


Fue una jornada literaria de alto nivel que se completó con la exposición que el Ateneo montó en honor de Bernardo G. de Candamo, historia viva de la literatura española del 98.

¡Felicidades!


Un viaje al antiguo Perú

Hoy el amante de los viajes ha realizado uno que ha sido muy cercano en la distancia y muy lejano en el tiempo. Se trata de la exposición que mantiene en Alcobendas la Caixa. Un viaje que compara en el espacio y en el tiempo los inventos de las civilizaciones incaicas y preincaicas con la tecnología actual.
Se trata de doce paneles donde se ofrece por primera vea al público más de 700 piezas precolombinas de Perú, procedentes de la colección Ernesto Leistenschneider y las compara con las actividades que realizamos en el siglo XXI, haciéndonos reflexionar cómo el hombre antiguo iba creando nuevas actividades e inventos y hoy se aplican a otras. Aquí ha sido donde al final de la exposición me he informado de las figuras de Nazca, que los pobladores de aquellas tierras trazaron hace ahora más de 1.500 años. Esta parte de los descubridores supone comparar esta tecnología con la del "Elevador espacial" que va a ponerse en funcionamiento en 2010 y que consiste en conseguir tender un cable desde la Tierra hasta un kilómetro de altura para conseguir elevar cargas hasta esa altura..
¡La ciencia adelanta que es una barbaridad!.
Quienes quieram ver esta exposición- viaje especial, tiene todo un año para hacerlo. Más información Tfº 91 -484 52 00.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Tesalónica, la bella ciudad griega

Tesalónica combina la modernez en sus calles y viviendas con la antigüedad de sus monumentos paleocristianos y bizantinos, no en balde fue arrasada por el atroz incendio de 1917, pero esos mismos monumentos la llevaron a ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.
La ciudad conserva como simbolo la Torre Blanca, pero no hay que dejar por ello de admirar otros como los numorosos restos romanos o iglesias como Agia Sofía, modelo de la Santa Sofía de Constantinopla, hoy Estambul, o la iglesia bizantina de San Demetrio, totalmente quemada y rescatada de aquel incendio de 1917. En ella se conserva el cuerpo del martirizado santo, que hoy es venerado por los cristianos ortodoxos de Grecia y de esta parte de Europa. rumanos y búlgaros.
Es un placer recorrer pausadamente el Paseo Marítimo, verdadera fachada de la ciudad donde se halla la enorme estatua de Alejandro Magno, donde los jóvenes hacen sus pinitos como expertos del monopatín o los turistas se dejan fotografiar delante de ella. Hay que recorrer el corto trayecto que existe hasta la Plaza de Aristóteles y allí mismo tomar un café, sin prisas, mientras uno ve correr la vida, o bien acercarse a ver el hamman turco ytambién, el actual mercado, un bazar muy popular abierto hasta muy de noche, o cenar en cualquiera de sus numerosos y baratos restaurantes. La diversión esta asegurada.

Tesalonica, la antigua Salónica, se encuentra aquí en sus verdadero esplendor.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Viaje a la cuna del pensamiento occidental


He viajado de Madrid a Grecia. Ha sido un vuelo agradable, porque siempre es bueno estar en la cuna del pensamiento occidental. Esta tierra es, para mí, el origen de nuestra historia, de nuestro lenguaje, de nuestra cultura. Un ejemplo de cuanto digo: Yo no entiendo griego, salvo dos palabras que ni siquiera sé escribir: Efaristos, que significa gracias y palácalo, por favor. Pero sí entendí en el avión dos más: Kyrie, señor, por lo de Kyrie leisón y aeroplano; es decir avión.

He pasado por encima de Mallorca donde pase doce años de mi vida, de los cuales tres de ellos fueron en su aeropuerto. Hace un rato veía desde la ventanilla del avión la isla de la Dragonera y el Puerto de Andratx y un poco mas lejos la ciudad, que la hemos sobrevolado, y también el aeródromo. ¡Cuantos recuerdos en un par de minutos!

Ahora, en un descanso, en el nuevo aeropuerto de Atenas, escribo estas líneas, antes de dirigirme a Tesalónica para acudir a la feria turística de Philoxenia y conocer, en la medida que pueda, la segunda ciudad de la actual Grecia, capital de la antigua Macedonia, lugar donde nació el mítico Alejandro Magno

En el avión tuve oportunidad de charlar mitad en italiano, mitad e n ingles- con el cirujano Stelios Ainalis, un hombre muy abierto como buen mediterráneo- que me ofreció su casa por si tuviera algún problema.

Tras llegar recibí una recomendación por parte de una periodista italiana: Ir a la parte de la ciudad donde se encuentra el mercado turco y que está poblada de singulares restaurantes que ofrecen al viajero comida típica griega. La zona, situada en el bario antiguo, se llama Plateia Aristotelou, y comimos en el restaurante Optapiri, en una placita cercana a la calle Athonos. El lugar era muy agradable y lo hacia mejor la música griega que en directo interpretaban en la parte alta dos músicos. Empezamos con vino blanco de retsina, para concluir con bebidas más fuertes, como el raki y el ouzo. En el medio, típica cocina griega, como ensalada con queso feta o saganaki, queso frito, sin dejar de probar unos pinchitos morunos, bueno griegos, de cordero.

Sin duda, una buena noche.