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domingo, 4 de diciembre de 2016

80 años del fusilamiento del brocense Herminio Torres Cava








            Ayer, 3 de diciembre de 2016, hicieron 80 años del fusilamiento del brocense Herminio Torres Cava en Paracuellos del Jarama. Hoy he acudido a la misa por esos miles de fusilados de las sacas que se hacían en las cárceles de la República, donde fueron masacrados en diversos lugares cercanos a Madrid y después de la “guerra “incivil” que padecimos durante tres años largos, sus restos fueron llevados  al Camposanto de Paracuellos del Jarama, cuya enorme cruz estaba acostumbrado a ver desde la ventanilla de los numerosos aviones que he tomado en el aeropuerto de Madrid - Barajas.



            Para evitar suspicacias  de cualquier malpensado, diré de entrada que en las dos partes de la guerra civil española hubo sus numerosísimos fusilamientos y crueldades. No salvo a ninguno de los dos bandos. A un alcalde de mi pueblo, la villa cacereña de Las Brozas, funcionario de correos, y posteriormente alcalde de Córdoba, Manuel Sánchez de Badajoz murió fusilado por ser socialista. En ambos casos he conocido a sus hijos, ya mayores, y a sus descendientes. A los dos habría que nombrarles hijos ilustres de Las  Brozas.



Dicho esto, ahora toca hablar de las ocho décadas del fusilamiento de Herminio Torres Cava, del que el año pasado impartí tres conferencias sobre él y su obra, por ser el primer cineasta en rodar una película de ficción en Extremadura, en 1928, a la que yo titulé ”Secuestro en Brozas”. Hubo una ponencia en los Coloquios Históricos de Extremadura en Trujillo, y sendas Aulas del diario Hoy en Cáceres y Badajoz. De ellas entresaco este material:



“Herminio Torres Cava murió fusilado a los 25 años el 3 de diciembre de 1936, en Paracuellos del Jarama en la última saca de Madrid, junto a Pedro Muñoz Seca, autor teatral que también trabajó para otro brocense ilustre: el actor Casimiro Ortas. Su delito: Los milicianos habían encontrado en su mesilla de noche una encíclica del  Papa León XIII, aquel que promulgó la encíclica social “De Rerum Novarum”






Las sacas empezaron el 7  de noviembre y terminaron el 3 de diciembre, justo el día que asesinaron a Herminio Torres Cava. La Consejería de Orden Público estaba a cargo de Santiago Carrillo. Al día siguiente, 4 de diciembre, nombraron a Melchor Rodríguez García delegado especial de prisiones y paró en seco las sacas. A Melchor le llamaron el Ángel Rojo.




En honor a la verdad, en el campo contrario, en el de los nacionalistas o franquistas, ocurrió algo similar. En palabras de Indalecio Prieto escritas en su libro “Cartas a un escultor. Pequeños detalles de grandes sucesos”, publicado en 1961 en Buenos Aires, escribe: “Ejecuciones sin sumario que se prodigaron en las dos zonas de España y que nos deshonran por igual a los españoles de uno y otro bando”. Era una violencia política basada en el odio al contrario, al que tenía otras ideas.




En este caso concreto piénsese en la masacre de la Plaza de Toros de Badajoz, cuyo solar ocupa ahora el redondo y moderno Palacio de Congresos de la ciudad. El diario “Público” escribió un reportaje a los 75 años de tal suceso: El 12 de agosto de 1936, las tropas procedentes del norte de África, comandados por el General Yagüe, iniciaron el asalto de la provincia extremeña. “Sólo en la ciudad de Badajoz fueron asesinadas 3.800 personas durante la Guerra y los primeros años de dictadura”, asegura a "Público" el historiador Francisco Espinosa, autor de la obra La columna de la muerte. “La matanza fue un escarmiento a petición de los terratenientes y una señal al resto de las zonas republicanas”, añade el historiador extremeño Justo Villa.




Los últimos días de Herminio Torres



A mediados de agosto de 1936 los milicianos entraron en casa de Herminio Torres buscando armas que no había y lo que encontraron fue la encíclica de León XIII “Rerum Novarum” en la mesilla de noche; dijeron que no necesitaban más pruebas y se llevaron a Herminio, primero a la Dirección General de Seguridad y después a la cárcel de Ventas, de donde no salió hasta la madrugada del 3 de diciembre que lo llevaron a Paracuellos del Jarama donde lo asesinaron con 5.000 más, entre ellos Pedro Muñoz Seca. Hay siete zanjas seis llenas y la última a medias que es donde están Muñoz Seca y Herminio que fue la última saca. Al día siguiente cambió el responsable de las matanzas y las paró. El famoso literato también tuvo relación con otro brocense ilustre, el actor Casimiro Ortas, para el que escribió algunas de sus obras.



“Cuando acabó la guerra mi madre vio los libros de registro de los presos de la cárcel y a todos los habían puesto en libertad unos tenían una cruz azul que eran los liberados de verdad y otros tenían una cruz roja los mandados a Paracuellos y a otros sitios, algunos casi niños”, me indica Herminia Torres, su hija póstuma, ya de 80 años.




Vicenta, tras el asesinato de su marido, decide casarse con su cuñado Salomé, hermano de Herminio. Salomé vivió hasta hace pocos años, muriendo en la villa de Brozas.




Este hombre bien se merece un homenaje público a los 80 años de su muerte y recuperar para él y la sociedad brocense la memoria histórica, tan de moda estos tiempos, pero memoria histórica para todos los combatientes de la Guerra Civil, al margen de las ideas que tuvieran, pues en este país democrático cabemos todos.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La Manzana de Oro para Cáceres



Francisco Rivero
Fundador de APETEX




            Hace ahora 30 años que Cáceres posee, por méritos propios, el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad otorgado por la UNESCO, un galardón reconocido por todos y que, como cacereño, me honro en difundirlo en el sector turístico nacional e internacional.


            Pero como hombre de la prensa turística no quiero que los cacereños olviden que su ciudad fue galardonada ahora hace 20 años con el Premio “Golden Apple” (Manzana de Oro), concedida por la Federación Mundial de los Periodistas de Turismo y que un servidor tuvo que ir a por ella a la ciudad croata de Dubrovnik.


            Todo comenzó cuando le presenté la propuesta, como presidente de la recién creada Asociación de los Periodistas y Escritores de Turismo de Extremadura (APETEX) al entonces alcalde José María Saponi y le hablé de que se podía conseguir un premio de la Federación Mundial de los Periodistas de Turismo, a la que uno pertenecía desde mi estancia en Mallorca.


            Fue un largo y difícil viaje, pues la junta directiva mundial se reunía en la recién bombardeada ciudad croata de Dubrovnik. Hasta allí me trasladé vía Frankfurt. Cuando llegue a esta ciudad señera de Croacia, hacia unos meses que había sido atacada por las tropas serbias en las guerras yugoslavas de los años 90. Aun había cascotes y restos de construcciones por los bombardeos tanto en las calles como en la bella muralla que la rodea. El recuerdo físico que me traje de esta ciudad fue un trozo de metralla que entresaqué de un edificio y que aun guardo entre mis recuerdos. Hoy ese edificio es una noble galería de arte, pues he vuelto a la ciudad ya pacificada.


            Recuerdo que sólo lleve a esta reunión de la junta directiva de la Federación Mundial de los Periodistas de Turismo un libro con espléndidas fotografías de la ciudad. “Cáceres, conjunto monumental”, de Antonio Bueno Flores. Eso bastó para dar a conocer las bellezas de Cáceres y convencer a la junta formada por profesionales de la información turística que habían viajado por los cinco continentes para conceder el galardón a nuestra ciudad.


            De acuerdo a las normas de participación, tenía que haber venido una comisión para conocer “in situ” Cáceres y estudiar si era merecedora del premio; no fue necesario. El galardón se concedió en una gala ofrecida por el Ayuntamiento en el Gran Teatro, y presentada por el periodista local Francisco de Borja Gutiérrez, adonde acudió en pleno la junta directiva de FIJET integrada por su presidente Haddad Tijani, empresario hotelero y periodista tunecino, que alcanzó el Ministerio de Turismo de su país y la presidencia de la Organización Mundial del Turismo. Le acompañaban periodistas especializados en turismo de Italia, Chequia, Polonia, España, Bélgica…


            El acto del Gran Teatro fue todo un éxito y concluyó con una cena de gala en el Parador de Turismo de la ciudad. Una visita guiada por la ciudad monumental con su iluminación especial puso broche final a la jornada de la entrega del galardón.


            Antes de Cáceres, tuvo la Manzana de Oro en 1985 la ciudad de Palos de la Frontera y posteriormente Calpe (Alicante) y Cantabria. Este premio se instituyó en 1971, concedido a la isla de Sicilia y el último fue en 2015 para Moscú, Dubrovnik (Croacia) y Palic (Serbia). Han sido “Manzana de Oro” Santiago de Cuba; Tiro, en Líbano, Brno (República Checa), Split (Croacia), Madeira (Portugal) y en 1981 el entonces secretario general de la Organización Mundial del Turismo, con sede en Madrid, Robert Lonati.

  
            El cacereño que desee conocer la Manzana de Oro puede acercarse a ver el diploma en el Museo Municipal, pues lo que es el objeto Manzana de Oro se encuentra en el despacho de la alcaldía, donde he tenido oportunidad de verlo en alguna que otra ocasión. De ello me siento sumamente orgulloso, pero también creo que la ciudad debería dar a conocer la concesión de esta honorable distinción como lo hacen otras capitales del mundo turístico.




APETEX: Asociación de Periodistas y Escritores de Turismo de Extremadura

lunes, 28 de noviembre de 2016

10 años en el Glorioso Mester de la Picardía Viajera







         Este fin de semana hemos celebrado el Glorioso Mester de la Picardía Viajera la XXVIII Cena Aniversario de la creación de la asociación que promueve el turismo de interior en nuestro país, y que la tuvimos en el Novotel Madrid Center, en la calle O´Donell, que dirige nuestro consocio José Alberto García Anadón. Un servidor forma parte de esta asociación como socio de honor desde hace 10 años.




         Esta ha sido una cena singular, al faltar el presidente anterior, Jesús García que falleció recientemente. Su esposa, Paula Flórez Bayo, actual presidenta, decía: “Es nuestro deseo que sea una noche en la que el aliento de la amistad contribuya a una grata celebración “. Al final fuimos casi 60 personas.




         Hubo, al principio, copa de bienvenida. Después, una rica cena a base de bisque de bogavante, crema de castañas, tostada de queso, croqueta de bacalao y rabo de toro, para seguir con un solomillo Wellington en salsa de Oporto y como postre una singular vaina de cacao con salsa de vainilla


        

         Posteriormente el presidente del Glorioso Gourmet  hizo entrega del Gran Premio Gourmet al restaurante de las antiguas Cuevas del Príncipe, de Navalcarnero, que recogió el hijo del dueño. www.lascuevasdelprincipe.es




         Se pasaron varios videos de las numerosas actividades realizadas por el Glorioso Mester, incluso algunas históricas cuando  Jesús García comenzaba sus andaduras por la asociación, tanto que nuestra presidenta, su esposa, se emocionó al verlas.




         Hubo dos importantes ceremonias: el primero fue  tomar juramento ante el libro más importante de España, el del ilustre Don Quijote de la Mancha, a los pardillos; es decir, a los cuatro nuevos socios. Antes, los miembros de la junta directiva impusieron a ocho asociados en la beca bermeja el distintivo de los X años de antigüedad: Juan Isabel Rebollo, José López, Francisco Gómez, María García, María Luisa Mínguez, Francisco Javier Leralta, Miguel de Pablo y Francisco Rivero.






         Tras los actos oficiales, el grupo se hizo la foto de compañerismo y posteriormente se pasó al fin de fiesta, con barra libre. (Foto José Luis Cañizares)

sábado, 26 de noviembre de 2016

La Cuba de Castro que yo conocí






            Esta madrugada del 26 de noviembre, en España, ha sonado mi móvil para facilitarme la noticia de que Fidel Castro había muerto a las 10,29 horas de la noche del viernes 25 en La Habana.


            En el programa “No es un día cualquiera”, de Radio Nacional de España y que conduce Pepa Fernández hoy se emitía en directo desde Cáceres por reunirse allí las qui8nce ciudades Patrimonio de la humanidad con las que cuenta nuestro país. Pues bien entrevistaba a una cacereña ilustre, María Jesús Grados, más conocida como María Jesús y su acordeón, la creadora del tema “Los pajaritos”. Su marido, Javier es cubano y éste dio la pauta de cómo tratar el asunto del día: “Muchos estarán tristes en la isla y otros se alegrarán por la muerte de un dictador y el cambio de época en la isla de Cuba”.


            Indudablemente ésta será la expectación que hay hoy en todo el mundo tras la muerte de Fidel Castro, un hombre que supo plantar cara al imperialismo yanqui, pero que se convirtió en un dictador marxista siendo líder para las izquierdas americanas.


            He estado en Cuba en varias ocasiones, siempre por temas turísticos, donde siempre eres muy bien recibido y donde no se toca el tema político para nada, pero si suele salir en las conversaciones.


            Tras pasar por La Habana, Varadero, Matanzas, Pinar del Río, Santa  Clara, Santi Spiritus, Trinidad, Holguín, Baracoa, Santiago de Cuba y hasta la isla de la Juventud, se puede decir que conozco bien la isla y a los cubanos, abiertos, simpáticos, dicharacheros y…pobres por el embargo americano y por la pésima política económica de los Castro.


            Siempre se ha dicho que el menos malos de los sistema de gobierno; personalmente no me gustan las dictaduras sean estas de izquierdas o de derechas. Por decirlo claramente ni Castro ni Pinochet, por hablar de dos extremos americanos.


            En Mallorca tuve una “pelea” personal con la viuda del dictador cubano Fulgencio Batista en la tarde que casaba en la isla a su hija; no conocí a Castro durante mis numerosas estancias en la isla, sí a algunos de sus ministros y  todos cantaban las excelencias del Comandante. Una lluviosa tarde tropical, en un hotel de Santiago de Cuba, mientras mis compañeros jugaban a las  cartas para pasar el rato, yo me dediqué a  ver en un viejísimo televisor en blanco y negro a escuchar atentamente un larguísimo discurso de Fidel que elogiaba la agricultura ecológica, arando con bueyes en vez de con tractores y cantando las excelencias de que los cubanos comieran flores en lugar de un buen chuletón. Eran tiempos difíciles para la sociedad cubana, En ese mismo hotel, la guía turística me pidió la camiseta de algodón que nos habían regalado a los periodistas, así como el bañador que llevaba y que compré en la tienda que el señor Enrique tenía en la Plaza Mayor de la villa cacereña de Las Brozas. La camiseta estaba sudada, peor ella la quería incluso así. Por supuesto que no dudé en regalarle las dos piezas.

            Había mucha necesidad material en Cuba., Uno llevaba jabones, bolígrafos, camisetas… todo era recogido por los jóvenes, incluso un policía en Santiago me riñó por regalarle un bolígrafo a un niño, aduciendo que me estaba molestando. Al final nos hicimos amigos el poli y yo y tuvo también otro boli.


            Sin embargo lo que más en falta echaba era que no había libertad de pensamiento. Un taxista, que me cobró doce dólares por un trayecto desde la discoteca al hotel (el salario mensual medio de un médico cubano por aquel tiempo) no quiso hablar de qué le parecía Fidel, aunque yo me adelantara y le dijera que a mí Franco tampoco me gustaba. Tal era su recelo…


            Sin embargo lo peor de todo fue que recibí una invitación para participar en un curso en una Universidad cubana para hablar de turismo, como lo he hecho en otros países de América. Era en un almuerzo en el Mural de la Prehistoria, en el norte de la isla, concretamente en Viñales. Allí tuve  un almuerzo con varios responsables oficiales y de pronto se les olvidó el tema del curso por una crítica que les hice cuando el régimen metió presos a 70 periodistas, entre ellos al reconocido Raúl Rivero. Critique esta acción y por supuesto.,, de inmediato se olvidaron de la recién hablada invitación.


            Cuba será otra después de Fidel  Castro.


jueves, 10 de noviembre de 2016

Cómo conocí a Donald Trump



            Hoy que Donald Trump ha sido elegido, contra todo pronóstico, presidente de los Estados Unidos de América, me recordó cómo conocí al personaje. Era el mítico año de1992, de tanta importancia para  España al conmemorar el  V centenario del descubrimiento de América. Tanto que el 12 de octubre de ese año yo amanecí en América, concretamente en la ciudad más antigua de esta nación americana, en San Agustín, fundada en 1565 por el español Pedro Menéndez de Avilés

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            Pues bien, me encontraba en los Estados Unidos asistiendo al congreso mundial de los periodistas de turismo, que se había organizado en la ciudad costera de Atlantic City, un lugar que basa su economía en el turismo playero y en el juego.


            Tanto a la ida como al regreso, el grupo internacional, compuesto por unas 250 profesionales de la información turística, paso por Nueva York. Y fue en la ciudad de los rascacielos donde tuve la oportunidad de desayunar con Donald Trump en el famoso hotel Waldorf Astoria


            Este personaje que ha hecho cameos de sí mismo en numerosas películas de Hollywood, al enterarse que periodistas de todo el mundo estaban en la ciudad decidió invitarles al hotel.


            Mis recuerdos ya fallan un poco. Estábamos en un gran salón y el desatino fue normal. Yo estaba acompañado de un buen amigo periodista colombiano, que estos  días de 2016 ha tenido que dejar sui país y exiliarse en los Estados Unidos por haber sido amenazado de muerte por haber puesto al descubierto  la labor de los políticos corruptos de su estado: Pereira. Pues bien volvamos a Nueva York. Arriba, en un estrado aparece Donald Trump. Nos habla de lo divino y lo humano y hasta de su ex mujer: Ivanna Trump, una rubia despampanante que le sacó los cuartos durante el divorcio.

            Trump pedía a los periodistas que podían preguntarle de cualquier cosa. Mi pregunta fue: “¿Qué siente hoy, después de su separación, por Ivanna?”. La verdad es que estaba deseando que le hicieran esa pregunta. Y respondió sucintamente que la recordaba como una gran mujer y que siempre la llevaría en el corazón. Fueron sus últimas palabras antes de retirarse y dejarnos desayunar a la prensa internacional.

            Mi amigo, el periodista colombiano, salió corriendo y le pidió hacerse una fotografía con el que décadas más tarde se ha convertido en el presidente número 45 de los Estados Unidos de América. El amigo me insistió a que fuera con él y que me fotografiara; le dije que el personaje no me interesaba en absoluto. Sólo era un multimillonario engreído. 




            Ahora  todos esperamos que realice una buena política dentro de su país, que lo haga grande como especificaba su lema de campaña y que realice una buena labor en beneficio de todos los pueblos del mundo, incluida España. En la foto parte del grupo que desayunó con Donald Trump. De derecha a izquierda, Román Carrasco y su esposa; Notis, un periodista griego, la guía por el estado de Florida y un servidor. Octubre de 1992.