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lunes, 27 de enero de 2020

Auschwitz: su nombre da terror





            Hoy se celebra el 75 aniversario de la entrada de las tropas rusas en el campo de concentración nazi de Auschwitz, una ciudad que en polaco se llama Oswiecim, a unos 70kilóetros al oeste de la bella ciudad de Cracovia. No quiero que pase este día sin decir que yo lo he recorrido solo (fuera del grupo que me acompañaba y lo hice por decisión propia) y aún recuerdo el mal momento que pasé cuando rememoraba, en las cámaras de gas y en los hornos crematorios, los millones de personas que, por una locura política de Hitler, ordenó matar a inocentes de todas las edades, la mayoría de ellos judíos.








            Recuerdo que fue en un viaje, de los cuatro o cinco que he hecho a Polonia, y recorrí algunos preciosos lugares como la casa natal del Papa San Juan Pablo II, en Wadovice, (a tan solo 35 kilómetros de este fatídico lugar) o las minas de Sal, de Wieliczka, que, con una catedral de sal en su interior y numerosas estatuas, son Patrimonio de la Humanidad desde 1978 con más de 800.000 visitantes por año. Tuve el placer de comer en ellas con su directora bajo tierra, allá por el piso -7.





            Sin embargo, lo que más me impactó en este singular viaje fueron las uñas arrancadas, los pelos de las mujeres, los dientes de oro sacados a los pobres judíos que padecieron el Holocausto: Previamente nos enseñaron la celda del padre Maximiliano Kolbe, un monje franciscano que se ofreció a ser matado ante las suplicas de un padre de familia que quería vivir para trabajar por los suyos. El padre Kolbe murió voluntariamente en 1941, asesinado por los malhechores nazis en el campo de exterminio de Auschwitz. Fue canonizado en octubre de 1982 por el Papa San Juan Pablo II. Fue declarado confesor y mártir de la caridad.





            Y tras esta trágica visita a la celda del monje, decidí quedarme solo para recorrer y sentir la angustia que debieron de sufrir miles y miles de personas que se veían abocadas a una muerte segura en las cámaras de gas, solo por la ideología de que los alemanes eran una raza superior. Esos momentos, aunque son negados por muchos, son uno de las mayores atrocidades de la humanidad. A veces, da vergüenza ser un animal humano. El campo de concentración de Auschwitz es Patrimonio de la Humanidad desde 1979. Quedarse solo en la cámara de gas, sentir el peligro azotándote las espaldas y mirar a un paso los hornos crematorios, hace que uno se sumerja en la más terrible de las pesadillas humanas. Saber que vas a morir como miles y miles de personas. 





          En Madrid, tuve el honor de conocer a una superviviente de este campo, a Simone Veil, la primera presidente del Parlamento Europeo, quien fue deportada por ser judía a este campo nazi, hasta su liberación por los rusos el 27 de enero de 1945. Su padre y su hermano murieron en Lituania y su madre de tifus en Auschwitz. A ella la conocí en un acto en la Secretaría General Iberoamericana, tras recibir en 2008 el Premio Carlos V de la Academia Europea de Yuste.


sábado, 11 de enero de 2020

Di la vuelta al mundo



            Hoy he recibido en mi ordenador algo que yo no sabía: Un mensaje de Google Maps Timeline y en el que me dice que en 2019 recorrí un total de 48.581 kilómetros, lo que supone dar 1,2 vueltas a la tierra, visitando tres países (Rusia, Brasil y Portugal) y seis regiones, además de 56 ciudades, de las que 33 eran nuevas, destacando por primera vez las visitas de Almería, Fátima y Guarapuava (Brasil) y 202 sitios, de los que 139 eran nuevos. Hice 356 kilómetros andando durante 87 horas y 26.618 kilómetros en transporte privado durante 623 horas.



            Me llama poderosamente la atención que me diga los lugares más destacado donde estuve el año pasado. Entre ellos me cita el precioso Jardín Botánico de La Concepción, en Málaga; el mariposario de Benalmádena; el Real Jardín Botánico de Madrid; el Cementerio de la Paz, de Alcobendas y la Plaza Mayor de Salamanca, entre otros lugares.





            Sin embargo, este Google Maps es mentiroso. Nunca he estado en Tailandia, concretamente en Ko Samui, salvo que mi otro sosia me haya copiado y se haya ido sin yo saberlo, jjjjj. Sí es verdad que estuve en el Oblast de Leningrado (Región de Leningrado), concretamente en la ciudad de Gátchina, a unos 50 kilómetros al sur de San Petersburgo, la antigua Leningrado, como en España Aranjuez, para entendernos, donde iban los zares en verano, salvo que yo lo hice en febrero de 2019 y a tan solo 9 grados bajo cero. El sistema me coloca una foto del palacio del lago de Gátchina y el de Adrianovo. Gátchina está de mi casa a tan solo 3.217 kilómetros, según me apunta Google Maps. Aunque no soy “furbolero”, sí me alegre de ver en un bar de Rusia una bufanda del Real Madrid y el escudo en la pared del techo de otro equipo español, el del Barcelona. 



Si alguien quiere saber algo más de este viaje, que pinche este enlace.




O este otro:




            Por otra parte, me encanta que me cite como lugar de viaje destacado en España la ciudad de Málaga y la Cala del Moral, muy cerca de la ciudad malacitana. Claro que también ne coloca el mapa de España y alrededores (Francia, Italia, Portugal con  las islas Azores o Marruecos) y se ve por donde viajé más.



            No me pone prácticamente nada de mi viaje al estado brasileño de Paraná y de sus famosas cataratas de Iguazú. Veamos algo de este segundo e interesante viaje: https://pacorivero.blogspot.com/2019/07/un-viaje-por-parana-brasil.html

viernes, 10 de enero de 2020

El mejor cacao de México


            Mi amigo venezolano Baudy Ávila, que trabaja ahora como profesional de la comunicación en México, me envía una amplia información sobre el cacao y que la pastelera mexicana Elizabeth Vázquez ha sido nombrada repostera de la Gran cena de Chocolate de Madrid en el hotel Westin Palace, que se ofrecerá con motivo de la tercera edición del Salón Internacional del Chocolate de Madrid, que tendrá lugar el próximo mes de septiembre en el Palacio de Cibeles, bajo el nombre de Chocomad, a la que acuden más de 15.000 personas, muy golosas o muy profesionales.







            Un servidor ha tenido la oportunidad de conocer esta feria en su primera edición y ya escribí un sabroso artículo en mi blog “El viaje de la vida”, donde en diversos de ellos trato del tema del chocolate: https://pacorivero.blogspot.com/search?q=chocolate





            Esta pastelera, Elizabeth Vázquez, trabaja directamente con los granos de “Finca la Roja” de Chiapas y ha sido finalista de la gran feria mundial del chocolate que se celebra anualmente en París. Estos granos están considerados como los mejores del mundo y son transformados en España. La pastelera ha trabajado con el afamado Martín Berasategui, que cuenta con varios restaurantes con tres estrellas Michelín y está considerado como el mejor profesional de los fogones de nuestro país.



            Fuimos los españoles quienes aprendimos lo que era el cacahuat y el xocolatl de los aztecas, quienes se lo habían copiado a los mayas. Mi paisano Hernán Cortés fue el primero que lo probó y la bebida le resultó muy amarga, como lo cuenta en sus crónicas Bernal Díaz del Castillo, justo hace ahora 500 años, pues se considera que el primer cacao que se trajo a Europa desde México fue en 1520.



            Elizabeth Vázquez es licenciada en Gastronomía en el Instituto Culinario de Veracruz, una de las primeras ciudades fundada por Hernán Cortés a México. Por cierto, si alguien quiere saber quién fue el jefe del conquistador antes de su llegada al país azteca, puede leer un resumen de mi ponencia que presenté el año pasado en el Congreso Internacional sobre Hernán Cortés en su ciudad natal de Medellín, allí en mi tierra de Extremadura.




           Esta pastelera, natural del estado mexicano de Guerrero, donde se encuentra la famosa ciudad turística de Acapulco,  ue becada por la Fundación “Turquois” para desarrollar una estancia profesional en el Hotel París de Mónaco, Trabajó, como ya se ha dicho, con Martín Berasategui en San Sebastián (España) y en Ciudad de México lo hizo con Laurent Troublé, de Chocolate Laurent. En Madrid ha asesorado a pastelerías y ha sido chef pastelera de dos restaurantes de alta cocina “57 Ronin” y “SQD Meat Point”.

jueves, 9 de enero de 2020

La 7ª de Mahler por la OSM






            Ha sido un placer escuchar la Sinfonía número 7 en Mi menor, de Gustav Mahler, en la Gran Sala del Auditorio Nacional de Música por la Orquesta Sinfónica de Madrid, titular del Teatro Real, y dirigida por la batuta del maestro Miguel Ángel Gómez Martínez, un granadino que se perfeccionó en los Estados Unidos y consiguió el Premio Extraordinario en Austria, siendo el titulado más joven de la historia. Ha recorrido medio mundo dirigiendo y, tras un amplio curriculum musical, hoy es Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Madrid.  Miguel Ángel Gómez sustituyó a Pedro Halffter, quien era el que estaba programado, pero la sustitución fue excelente.




            Qué decir de la Orquesta Sinfónica de Madrid, uno de cuyos miembros de la administración es un ilustre brocense, Eusebio Roco (broceños decimos los de mi pueblo de Brozas). La OSM fue fundada en 1903 y la han dirigido numerosos maestros, entre otros, Mstilav Rostropovich, amigo de la Reina Sofía, y al que tuve el gusto de escuchar su atenta dirección en el anfiteatro de Mérida una noche de julio de 1990, dirigiendo el estreno del ballet “Romeo y Julieta”,  de la compañía Stalinavsksi de Moscú, la aciaga noche en la que se cayó Monserrat Caballe desde las alturas y se hundió en el foso del anfiteatro. Lo que es un hecho histórico en la historia de este gran Festival de Teatro que por entonces dirigía Manuel Canseco. Yo puedo decirlo. Estaba a pocos metros de la diva…y no me caí también, de milagro.




            El concierto lo escuché desde el primer anfiteatro, donde la orquesta se escucha para mí, mucho mejor que desde el patio de butacas, donde suelo ir, la última ocasión el Concierto de Año Nuevo. 





            Yo he quedado muy satisfecho con la interpretación de la 7ª de Mhaler. Hubo un excelente juego musical para los maestros que tocaban los instrumentos de viento y excepcional el timbal tocados por el solista José Manuel Llorens. Felicidades a toda la orquesta formada por 102 músicos- me llamo poderosamente la atención que hubiera unos compases a cargo de una guitarra española y de una mandolina, que “son instrumentos raros en el mundo de la sinfonía”, en palabras del crítico Andrés Ruiz Tarazona.




            Un gran éxito de la OSM, que hay que apuntar en su haber. El público aplaudió a rabiar y el director fue sacando a los principales músicos que se lucieron en esta gran sinfonía. El próximo concierto será en la misma sala el 20 de enero, dirigida por Pablos Heras, con obras de Franz Schubert y de Anton Shubert… Habrá que ir a escucharla.  www.osm.es




            A la salida detrás de mí saludé a dos personajes de la vida pública española: Chencho Arias, reciente compañero al ser elegido recientemente capista por la Asociación de la Capa de Madrid, y al que una hora más tarde le veía en directo en TV comentando el ataque de Estados Unidos con drones matando a un prestigioso general iraní y también saludé al embajador de España Eloy Ybañez Bueno, al que conocí ya hace muchos años, cuando yo residía en Mallorca, como Secretario de Estado de Turismo.

viernes, 3 de enero de 2020

Crónica del Concierto de Año Nuevo 2020









            El año 2020 ha comenzado muy bien para mí. He tenido la oportunidad de acudir al Concierto de Año Nuevo en el Auditorio Nacional de Música, que ha sido protagonizado por la Orquesta Clásica Santa Cecilia, dirigida por el australiano Kynan Jhons, quien fue director asistente de Lorin Maazel y Zubin Mehta. En septiembre de hace cuatro años (2015) tuve la oportunidad de oír al gran maestro dirigiendo un espectacular concierto. 





            El Concierto de Año Nuevo se conformaba en buena parte, y es tradicional con obras de los Strauss, a base de valses y polkas, sin olvidarse con la obra “España”, el vals de Émile Waldteufel, opus 236, que abría la segunda parte del concierto. 

 Si alguien quiere escucharla, aquí está el enlace de Youtube:





            Tomé unos rápidos apuntes en mi programa. Gustó mucho el vals opus 234, de J. Strauss II “Bajo truenos y relámpagos”, así como fue deliciosa la interpretación del vals “Rosas del sur”, op. 388. A destacar también la polka “Tik – Tak” y el simpático vals “Galope de los bandidos”.





            En la segunda parte gustó muchísimo “El vals del Emperador”. Opus 437. Al terminar una voz femenina dijo en voz alta: “Mejor que en Viena”, y el director lanzó una sonrisa de agradecimiento. Kynan Johns es el director de orquesta de la Rutgers University, en New Jersey y es además director invitado de la Orquesta Nacional de China y de la Sinfónica de Israel.


El vals del Emperador dirigido por Daniel Barenboim: 




            No podía terminar el espectáculo sin interpretar dos piezas clásicas del Concierto de Año Nuevo: “El Danubio azul” y la “Marcha Radetzky”, palmeada por todo el público, Fue tanto el agradecimiento del respetable que hizo salir varias veces al conductor de la orquesta y le pidió dos bises, que agradeció vivamente. Una tarde memorable para el público que llenaba por completo la sala magna del Auditorio Nacional.




            El próximo concierto de la Fundación Excelentia en el Auditorio estará a cargo del Orfeón Donostiarra, dirigido por Sainz Alfaro. El concierto será el 10 de enero a las 19,30 horas.