Poseo
en mi casa de la villa de Las Brozas un opúsculo de 1842 titulado “Carratraca
en Extremadura o sean los baños minerales sulfurosos fríos de San Gregorio en
la provincia de Cáceres, partido de Alcántara y jurisdicción de Brozas”
escrito por don Rafael de Cáceres, Médico – Cirujano individuo del ilustre
Colegio de Médicos de Madrid. Licenciado en Cirugía y Medicina del Colegio de
San Carlos, corresponsal de la Sociedad Médico- Quirúrgica de Cádiz, de la de
Amigos del País de esta capital, fundador agregado del Instituto Médico
Español, de la Sociedad Médica General de Socorros Mútuos, correspondientes de
varias asociaciones facultativas y profesor con ejercicio de ambas facultades
en la Capital de la provincia de Cáceres.
En
este folleto, de pocas páginas se cuenta la descripción topográfica de los
Baños de San Gregorio de Brozas, su origen, sus cualidades físicas, sus
compuestos químicos, su análisis y su aplicación a diversas enfermedades del
cuerpo humano, comprobada con varios casos prácticos muy notables en diversas
épocas.
Estoy
seguro que este folleto médico lo conocen muchos habitantes de Brozas. Y ahora,
en pleno verano, al hallarme pasando mis vacaciones en la ciudad de Málaga, me
he tomado un día de excursión para ver el pueblo de Carratraca, situado a unos
50 kilómetros de la capital, en la comarca del Guadalhorce, junto al pueblo de
Ardales, hoy más conocido por ser el lugar donde comienza el famoso Caminito
del Rey, que tuve el gusto de recorrerlo hace un par de años, y que posee una preciosa
cueva prehistórica, con pinturas rupestres y que fue la primera cueva en España
en ser puesta al servicio del turismo por Teresa Grund.
Carratraca
está situada en la falda de una montaña que tiene un manantial de aguas sulfurosas,
manantial que fue descubierto en 1800 y que el rey Fernando VII mandó levantar,
además de un hotel que se llamó el Hotel del Príncipe. Por este lugar han pasado
personajes famosos de España y de Europa, tales como la emperatriz Eugenia de Montijo,
el propio Fernando VII, Lord Byron, Alejandro Dumas, Julio Romero de Torres,
Gustavo Doré… Y en los últimos años el famoso actor malagueño Antonio Banderas.
El
edificio del balneario es obra del arquitecto malagueño José Trigueros, miembro
de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. El edificio, con una fachada
de arenisca rojiza, fue inaugurado en junio de 1855, reservándose una estancia para
la emperatriz Eugenia de Montijo.
Fue tanto el éxito
del balneario que una gran empresa, con hoteles en Marbella, montó un hotel de
cinco estrellas, gran lujo, único en Europa “Villa Padierna Thermas de Carratraca”,
en un edificio del siglo XVIII. El alojamiento fue sido reconocido como el mejor
centro de salud en España con el premio Medical Wellness & Spa de España
2015, galardón que había recibido en la XXII edición de los World Travel Awards
, premio que ya había obtenido tres años antes, pero al estar en un territorio
fuera de las zonas playeras fracasó económicamente y lleva cerrado desde la pandemia
del COVID cerrado por motivos empresariales, aunque información reciente publicada
en el diario malagueño Sur dice que será reabierto en breve.
Además de balneario,
que en el siglo XVIII, era por entonces un cortijo llamado de Aguas Hediondas
que dio origen al pueblo, hay que ir a comer a la Fonda Casa Pepa, a la que hay
que, curiosamente, pedir cita pues lo tiene lleno y relleno todo su local. Tuve
la suerte, por indicación de un asiduo cliente que vendía quesos, de entrar a las
13,30 y Dori, la joven nieta de Pepa Baeza, me dijo que tenía una mesa libre. Ofrecen
cuatro primeros y cuatro segundos, de los que puedes repetir las veces que quieras,
comenzando con un aperitivo a base de ricas aceitunas machacadas malagueñas.
Casa Pepa es toda una institución en la provincia de Málaga, abierta en los años
60 del siglo XX. Por aquí pasan cada día malagueños y extranjeros y también personajes
como Antonio Banderas, Karlos Arguiñano y hace muchísimos años el entonces Príncipe
Carlos de Inglaterra. Cuando se lo comentaron a Pepa, ella dijo con toda
sencillez; “Pues qué bien”. Nuestro almuerzo fue a base de un gazpachuelo
malagueño y unas ricas patatas cocidas, de primero y de segundo, unas costillas
y un rico huevo frito con patatas fritas. Riquísimos y… muy recomendable.
La sorpresa llegó al final cuando al
salir, vimos una larga fila de personas esperando en la puerta para que alguna
mesa quedara libre. El éxito es tan real que una japonesa ha abierto un restaurante
gemelo con platos típicos españoles y malagueños en el sur de Tokio. El nombre
del restaurante es: www.casapepa-kamakura.com
La excursión concluyó por la tarde
en el embalse del Chorro, muy cerca del Caminito del Rey, …pero es ya otra historia.