Ha
caído el dictador Nicolás Maduro, según informó en la red social X el propio
Donald Trump. Venezuela fue el primer país extranjero que pisé en mi vida,
aunque desde mi casa en Brozas (Extremadura) vea el país hermano de Portugal.
La
razón por la que fui a este país, fue una invitación personal de Gabriel Barceló,
dueño de la empresa del mismo nombre, en su despacho de Palma de Mallorca. Para
acudir a la embajada turística balear durante todo el mes de octubre de 1979,
visitando tres países: Venezuela, Argentina y Brasil, recorriendo Caracas y
Valencia del Rey (Venezuela); Buenos Aires y las Cataratas de Iguazú (Argentina)
y Brasilia, Sao Paulo y Río de Janeiro (Brasil). Toda una odisea viajera.
En
Caracas iba a acudir al Palacio de Miraflores, sede de la Jefatura del Estado
de Venezuela, para ir a entrevistar al entonces presidente Luis Herrera
Campins (marzo 1979 a febrero 1984), del partido CIIPEI, (Partido Social Cristiano
o Partido Verde) , que había visitado antes la isla de Mallorca donde un servidor
trabajaba como periodista en el periódico “Baleares”, donde estuve hasta que creé
el gabinete de prensa del Aeropuerto de Mallorca.
Como decía iba en
un taxi desde el lujoso hotel Tamanaco hasta Miraflores, cuando una enorme manifestación
partió Caracas. Aquel día hubo varios autobuses quemados, dos muertos y varios
heridos. El taxista y yo acurrucados en el coche no pudimos salir. Quise ir
andando al palacio yo solo, pero el taxista, con mucha sensatez me lo prohibió
y me llevó de nuevo al hotel, desde donde llamé al secretario del presidente,
quien me dijo que don Luis había salido, en helicóptero, desde el Palacio de
Miraflores hasta La Casona. Antes La Casona era un edificio de la Jefatura del Estado,
hoy es un interesante centro cultural.
Con el tiempo tuve
la oportunidad de entrevistar en el hotel Palacio de Son Vida de Palma de Mallorca
al dictador venezolano, a Marcos Pérez Jiménez, (abril 1953 a enero 1958). Me
habló de la Venezuela de entonces, tras el fracaso del presidente Carlos Pérez Jiménez,
anterior a Herrera Campins. Fue una exclusiva periodística, transmitida después
por la agencia EFE, lo que hizo que desde Venezuela enviaran un equipo de la
televisión venezolana para entrevistarle.
He viajado posteriormente
dos veces más a la nación hermana de Venezuela, visitando la ciudad de Mérida, en
plenos Andes, muy interesante para un extremeño. En cierta ocasión, disfruté de
un excelente viaje visitando el Parque Nacional de Canaima, donde se halla la
catarata de caída más alta del mundo, Salto Ángel, de 947 metros. Desde aquí el régimen nos
puso un avión privado para volar hasta la bellísima isla Margarita, para acudir
a FITVEN (Feria Internacional de Turismo de Venezuela), donde tuve que dar la
mano, por protocolo, al dictador Nicolás Maduro…
Hoy me voy a lavar
las manos en recuerdo de aquel día.



