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miércoles, 5 de agosto de 2026

MIS EXPERIENCIAS EN CEUTA



            Por desgracia, Ceuta está de moda a pesar de los españoles, por culpa del Gobierno de Marruecos y la ineficacia del Gobierno de España, al haber estado unos 75.000 marroquíes en territorio nacional sin que las autoridades hagan por retenerlos y devolverlos a su país, cuya finalidad es hacerse con la ciudad, primero portuguesa y después española ciudad desde el siglo XV, cuando el reino alauita de Marruecos ni se le esperaba en la historia.

 


            Hoy es 5 de agosto, día de la Patrona de Ceuta, la Virgen de África. He visitado en dos ocasiones esta bella ciudad, Una muy joven, con 18 años, saliendo de Cáceres en autostop hasta Conil de la Frontera (Cádiz), donde vi por primera vez el mar y, con la ayuda de un amigo, cuya familia pasaba sus vacaciones en esta ciudad gaditana, su padre nos llevó en su coche hasta Algeciras para cruzar el Estrecho de Gibraltar hasta Ceuta. Aún conservo este billete de la compañía Trasmediterránea.

 

            En Ceuta dormimos en la playa con muchos cantos rodados, no puedo decir cuál era ahora, y donde nos llamó la atención la Guardia Civil. Y le dijimos que habíamos venido de vacaciones. Recorrimos la ciudad hasta el santuario de la Virgen de África por ser unos jóvenes religiosos. El viaje de vuelta fue el 13 de agosto de 1971 y me costó 70 pesetas, unos 50 céntimos de euros.

 


            A la vuelta coincidimos, en el barco, con un joven marroquí y al volver a España se hizo amigo nuestro; le invité a mi casa de Brozas y allí me regaló un llavero, que era un pote de plata, que aún debo conservar por alguna parte de mi casa broceña. Tuve que reñirle porque por su amistad él quería cogerme la mano, cosa que a veces hacía pero que en España estaba muy mal visto, por entonces, que dos jóvenes fueran agarrados de la mano. A final lo comprendió. En Marruecos y en todo el mundo árabe, es un signo de amistad entre dos hombres sin que haya nada más por medio.

 

            La segunda vez fui en familia, con mi esposa y mi primer hijo, muy pequeñito. Nos alojamos en un hostal, del que ni acuerdo de su nombre. Paseamos por la ciudad y poco más. Recuerdo que compramos algunas cosas que en la península eran muy caras, como en su día compré una radio para mi coche, una SEAT 127, en Andorra, y me lo traje puesto desde allí.

 


            La antigua imagen de la Virgen de África fue una donación del rey de Portugal Enrique el navegante a la ciudad de Ceuta en el año 1421, cuya bandera actual lleva en el centro el conocido escudo de la nación lusitana.

 

            En 1654 la Virgen de África fue nombrada alcaldesa de la ciudad y en pleno siglo XX Patrona de Ceuta. Desde siempre es venerada como protectora de los ceutíes, ante las agresiones del vecino Marruecos.

 

            No puedo entender, en esta crisis entre las dos naciones, cómo el presidente del Gobierno está de vacaciones en las islas Canarias cuando tenemos un problema gravísimo de atentado contra la unidad territorial de España, por el ambicioso rey de Marruecos, Mohamed VI. ¿Qué tendrá este monarca para que Pedro Sánchez, le dé todo lo que pida en perjuicio del pueblo español?

 


Leyendo el periódico Sur de Málaga de ayer 4 de agosto, el titular en primera página indica que “El Gobierno ignoró avisos de que Marruecos planeaba atacar con la inmigración”. Además, el presidente de la ciudad de Ceuta, Juan Jesús Vivas,  cifra en 6.000 los inmigrantes que quedan aún en Ceuta frente a los 2.000 que dice Marlaska y que fueron 80.000 los asaltantes marroquíes y no 72.000 los que decía el Gobierno español, pese a haber cesado a una jefa de prensa de Seguridad Nacional por haber anticipado la cifra de 49.000 la invasión de Ceuta.


Más información:

https://pacorivero.blogspot.com/2026/08/mi-relacion-con-ceuta.html

lunes, 3 de agosto de 2026

MI RELACIÓN CON CEUTA

 



             Ceuta está de moda, a nuestro pesar, por el envío de decenas de miles de jóvenes marroquíes por parte del gobierno de ese país, con el fin de conseguir que esa ciudad tan española desde el siglo XVI, se retrotraiga al reino alauita y la falta de implicación del gobierno español y las fuerzas armadas españolas en defender el territorio nacional.

 


            La historia de que Ceuta es española, data de 1580, mucho antes de que se fundara el Reino de Marruecos, pues la ciudad era portuguesa tras su conquista en 1415, y tras la unión de los dos reinos ibéricos, con Felipe II. Después vino la separación de los dos reinos ibéricos y los ceutíes decidieron quedarse con España, en 1640, hecho firmado en el Tratado de Lisboa de 1668. Luego, bajo ningún concepto, Marruecos puede decir que esa ciudad, y la vecina Melilla pertenezcan a su territorio.

 

            Ya hay problemas con el Sáhara que eso sí era una colonia española y que la ONU había delegado en España la descolonización del territorio, hoy reconvertido en “una provincia” falsa marroquí, aprovechándose de los ricos fosfatos y de la pesca tan rica en los mares cercanos a la zona, en perjuicio de la potencia colonizadora que es España.

 


El rey Hassan II, aprovechando la debilidad del Reino de España, con Franco hospitalizado, a punto de morirse, y con el Príncipe Juan Carlos como Jefe de Estado en funciones, promovió la famosa Marcha Verde, conformada por miles de civiles marroquíes que se llegaron al Sáhara y tuvo que salir el Ejército español de allí, dividiéndose el territorio entre Marruecos y Mauritania, aunque este país cedió su parte al país vecino.

 


Y ahora es la debilidad del Gobierno español al frente del cual se encuentra Pedro Sánchez que, sin consultar a nadie, una cuestión de Estado, ni al Parlamento ni a la oposición democrática, ha cedido a Marruecos la soberanía del Sáhara Occidental ¿Qué hay detrás de todo ello? Se dice que Marruecos, aliado de Israel, tiene, a través del programa “Pegasus”, toda la información que poseía el teléfono de presidente del Gobierno español tras una visita a Ceuta, “¿Qué habría en ese teléfono que Pedro Sánchez para que este ceda y ceda todo lo que le pide Marruecos?

 


          Lo que ha querido ahora, el Rey Mohamed VI (que vive más tiempo en París que en Rabat) y el gobierno de ese país, es intentar demostrar que Ceuta y Melilla son colonias de España en territorio marroquí y esto no es verdad. Ni siquiera la ONU lo tiene estipulado como tal.

 


            Conocí a su padre el Rey Hassan II, en Mallorca tras una visita, no oficial, sino “familiar a su hermano” el rey Juan Carlois, para tratar ciertos temas. Todo ello está publicado en el diario “Baleares” de entonces. Guardo una anécdota personal. Mientras esperábamos al avión del rey Hassan, y estando hablando en el aeropuerto de Mallorca con el gobernador civil, un soldado español me puso una metralleta en el estómago aduciendo que estaba debajo de una acera en lugar de estar subido a ella. Tal era la seguridad del rey marroquí. Separé la metralleta con mi mano izquierda y le dije. “Estoy hablando con el señor gobernador civil. Haga el favor de dejarme en paz y tenga cuidado que eso se dispara sin querer”.

 


            Hay otra anécdota más de esta singular y desconocida visita. Recibí una llamada del Palacio de Marivent, recriminándome porqué había puesto en el titular de la información, firmada por mí, siguiente: “Juan Carlos y Hassan se entrevistan en Marivent”. Y que tenía que haber puesto don Juan Carlos. Le dije que los dos eran reyes y no podía poner don Juan Carlos y don Hassan se entrevistan en Marivent”. Todo quedó como una singular anécdota periodística.

 

            Mis visitas a Ceuta fueron dos a lo largo de mi ya larga vida, pero esto ya es mejor dejarlo para una segunda crónica.

 

viernes, 3 de abril de 2020

El hombre que sabía demasiado






            Sí, es el título de una deliciosa película de Alfred Hitchock, con James Stewart y Doris Day, como principales protagonistas. Yo la acabo de ver en mi televisión, una vez más, aprovechando los días de encierro esta deliciosa película estrenada en 1956 y me agradó mucho volver a verla en el canal TCM, que la reponen hasta el 9 de abril, para las personas que esté en Movistar.




            Pues bien, guardo un gratísimo recuerdo de mi estancia en Marrakech, cuando fui desde Mallorca hasta allí,  con directivos de la compañía aérea Hispania, de la que por entonces un servidor era su jefe de prensa, en un avión Caravelle para invitar desde Canarias a los miembros de la junta directiva de la Federación de las Asociaciones de la Prensa de España, entre los cuales estaba un antiguo profesor mío allá por los años 70, don Enrique de Aguinaga, natural del cacereño pueblo de Valverde del Fresno, en la Sierra de Gata, justo ya en la Raya con Portugal  y que hoy a sus 97 años, sigue siendo cronista oficial de la Villa de Madrid. 





            Pues bien, de este viaje recuerdo nuestro paseo por la Plaza de Jemaa el Fna, plaza declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y en la que tengo una anécdota personal. Un día voy a Marrakech para pasarme en ella unas dos semanas, con el fin de escribir una guía turís0tica que está publicada en el año 2000 por la editorial Jaguar.  Fueron 15 maravillosas jornadas en las que recorrí sólo la ciudad, aunque el primer día acompañado de un guía turístico.





            En otra ocasión pasé una noche en el famoso hotel Mamounia, uno de los más celebres del mundo en el que su director, un francés bajo y regordete, mandó que me mostraran la suite de Winston Churchill, y donde se dedicó a pintar, a finales de los años 50. Por la noche paseé por sus enormes y preciosos jardines, a la luz de la luna. Otro día tuve una cena de gala con el príncipe Moulay Rachid, el hermano del actual rey Mohamed VI, aunque al padre de los dos, Hassan II, tuve la oportunidad de saludarle en mis tiempos de Mallorca, cuando hizo una visita al rey Juan Carlos.




            Para no perdernos, copio aquí lo que escribí en mi guía sobre el restaurante Palacio Gharnata: “Es un restaurante con historia. Fue aquí donde se rodó parte de la película de Alfred Hitchcok “El hombre que sabía demasiado”, situado en un viejo palacio decorado con un elegante estilo granadino. En su salón, con pufs alrededor de mesas bajas se sirven las comidas, mientras que cuando hay grupos organizados, una bailarina baila la danza del vientre. Un lugar muy atractivo para el turista que acude a Marrakech. Lo dirige una mujer, Madame Lamarani”.




            Y la anécdota que me ocurrió en la Plaza de Jemaa el Fna es singular. Fui a comer a un restaurante con terraza y estas cosas que ocurren entre españoles y marroquíes, que hay empatía y buen entendimiento: El maitre me invita a un té a las seis de la tarde en su casa. Así, el primer día de mi estancia prolongada para escribir el libro me encuentro en una casa particular de la medina marrakechí… Y hubo muchas más anécdotas, pero un artículo no da para tanto.


Y si quieres ver la película cumpleta, pica este enlace: 

https://youtu.be/0rfbNgjc8FM